Me han enviado un resumen del Informe Independiente sobre el Deporte Europeo 2006 (pdf), encargado por la Presidencia británica en 2005 a José Luis Arnaut
, Ministro adjunto del Primer Ministro británico, y que se presentaba en España hace quince días.
El informe viene avalado por la Comisión Europea sobre deporte. Pero debe quedar claro que es la visión particular de una persona concreta —aunque trabajara con un equipo— sobre la materia propuesta.
Debo comenzar diciendo que el título le viene grande. Yo lo titularía Informe UEFA sobre el Fútbol Europeo 2006. O mejor aún, “Pretensiones de la UEFA para el fútbol profesional en Europa”.
Las catorce páginas del resumen del informe están escritas en clave de futbolero. Quiere esto decir, que aquellos que se obstinen en mantener la venda en sus ojos —o mantener el balón de fútbol pegado a su nariz— no entenderán lo que aquí voy a exponer.
El objetivo de nuestro Estudio era […] proporcionar un marco legal completo y sólido para el deporte europeo en general y en especial para el fútbol.
[el subrayado es mío]
Lo que el señor Arnaut pide en su informe es, simple y llanamente, elevar la UEFA a la categoría de organismo de la Unión Europea, instando a los Estados miembros a legislar en favor de los intereses de la UEFA.
Propone el informe Arnaut validar el sistema deportivo de la UEFA, sistema que él propio informe reconoce ha desembocado en la corrupción actual que se vive en el fútbol europeo: Bélgica, Alemania, Italia…
El informe Arnaut, que en su título incorpora arteramente la palabra deporte, se centra únicamente en la problemática del fútbol, y parece querer extender el modelo europeo del fútbol profesional —al que tiene la desfachatez de llamar “modelo deportivo europeo”— a todas las demás modalidades deportivas.
El señor Arnaut y su equipo se pierden al profundizar, llegando a hablar exclusivamente de fútbol y sus federaciones, y cuando retoman su discurso vuelven a aludir genéricamente al deporte europeo, validando así el dinero público invertido en la elaboración del informe.
Estos trabajos encargados por Administraciones e Instituciones públicas albergan un peligro latente. Los aplaudidores de oficio —gentes sin criterio propio, personas que por gozar de una titulación universitaria creen a pies juntillas cualquier impreso que lleve un sello oficial— corean y amplían las conclusiones del informen. Al cabo de un tiempo cualquier ministrillo “de gabinete” tomará el informe como base de su gestión, emprendiendo un camino equivocado.
El señor Arnaut ha demostrado irresponsabilidad al dejarse convencer por la UEFA —desconozco la forma en que lo han conseguido— y plasmar en un escrito los deseos de la UEFA, dándole así una pátina de oficialidad.
Entre las perlas que nos propone el informe Arnaut encontramos:
Apoyo a la estructura “piramidal” del fútbol europeo y reconocimiento oficial de los órganos reguladores deportivos nacionales por parte de los Estados Miembros, y de los órganos reguladores deportivos europeos por parte de las instituciones de la Unión Europea;
[el subrayado es mío]
Al menos en España los órganos reguladores deportivos nacionales ya están reconocidos por el Estado. Pero el informe Arnaut pide el reconocimiento de la UEFA por parte de la Unión Europea. ¿Qué se esconde detrás de esto?
A bote pronto la UEFA se haría acreedora a subvenciones de la Unión Europea por su trabajo. Pero esa es una visión simplista. Lo que a la UEFA le gustaría es evitar tributar por la organización de eventos deportivos profesionales.
Éste es otro aspecto negativo del informe. Confunde torticeramente el deporte y el deporte profesional. El primero genera beneficios para el individuo, para los colectivos y para la sociedad. El segundo es una actividad económica y como tal debe ser tratada.
Nos vuelve a querer confundir el señor Arnaut con su informe cuando pide:
Una legislación nacional o comunitaria adecuada para combatir la amenaza y la incidencia de publicidad no autorizada (“ambush marketing”) y la protección jurídica de los derechos de propiedad intelectual para los principales eventos deportivos;
[el subrayado es mío]
Pero publicidad no-autorizada no es publicidad ilegal, donde sí deberían intervenir los poderes públicos. ¿Tenemos que proteger los intereses de la UEFA con dinero público también en los aspectos publicitarios?
El “modelo europeo de deporte” (profesional) que el informe Arnaut se empeña en presentar como meta alcanzada tiene mucho que aprender del modelo americano de deporte profesional, donde se acepta explícitamente el carácter económico y empresarial del invento (entidades privadas con actividad económica profesional).
Nos dice también el ex-ministro portugués que se debe reconocer la “especificidad” del deporte, y pretende que se legisle en materias que ya están legisladas.
La armonización del enfoque jurídico sobre cuestiones de violencia entre los aficionados (hooliganism) e institucionalizar la cooperación entre las autoridades policiales a este respecto;
Ya existen leyes contra el vandalismo, y no es necesario buscar nuevas definiciones —hooliganismo— para denominar lo que ocurre en algunos estadios de fútbol.
Alcanzado el propósito, la Unión Europea cargará con los gastos que ocasiona una actividad económica privada (vigilancia y seguridad, servicios sanitarios…).
No he hecho más que referirme a aspectos puntuales de la primera parte del informe. Tal vez, si mi mente no vuelve a sufrir convulsiones con su lectura, otro día les analice lo que se pide en la segunda y tercera parte.
• Acceda al informe Arnaut en su versión íntegra
(pdf).
• Acceda al resumen general (pdf) (Executive Summary) del informe Arnaut en castellano (50 páginas).
• Acceda a la web oficial del Informe Arnaut.
31 de octubre de 2006
Fiesta de Halloween
(fiesta de origen celta)
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(Goethe)
















