EN EL HABLA coloquial sería pedante mantener el rigor a diario en todo cuanto se dice. En documentos oficiales, evidentemente, es necesario —y hasta obligatorio— expresarse con exactitud.

El lenguaje periodístico se encuentra a este respecto entre lo coloquial y lo oficial. Lo cual me parece inquietante: el exceso de rigor lleva al tedio y su falta, aunque da agilidad a la información, provoca errores que pueden llegar a ser graves.

Lo que torpemente pretendo exponer quedará explicado con un ejemplo. Transcribiré una noticia aparecida en el diario ecuatoriano El Universo, que titulan Gobierno de Perú se alista para tomar control de federación de fútbol, y haré mis comentarios a modo de anotaciones. (Las anotaciones se abren en esta misma ventana y desde ellas es posible volver a este texto).

El Gobierno de Perú nombrará el viernes una comisión transitoria que asumirá el control de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) tras desconocer la reelección de su presidente, dijo este jueves el máximo dirigente del deporte local.

La medida, que podría generar que la FIFA desafilie al país (1) impidiéndole participar de torneos internacionales como la eliminatoria sudamericana para el Mundial 2010, se dará luego que en la víspera Perú cayó 5-1 en su visita a Ecuador por el torneo clasificatorio (2).

El estatal Instituto Peruano del Deporte (IPD) no reconoce la reelección del presidente de la FPF, Manuel Burga, porque desde el 2006 pesa sobre él una inhabilitación de cinco años por no adecuarse a una nueva ley del deporte (3).

“Esperamos recibir el viernes de un grupo de trabajo los nombres (de los miembros de una comisión transitoria) para nosotros firmar la resolución”, dijo el presidente del IPD, Arturo Woodman.

“Se nombrará una comisión transitoria de tres personas y ellos tomarán las funciones de la directiva de la federación”, agregó.

La FIFA, que respalda a la administración de Burga (4) y ha criticado la “injerencia” de Woodman (5), afirmó a fines de octubre que “evaluaría la posibilidad de una intervención a fin de salvaguardar el balompié en Perú” (6).

Pero Woodman ha afirmado que se actuará de “acuerdo a ley”.

Según un reciente sondeo, el 71 % de los consultados prefiere que el Estado intervenga en la FPF, aunque ello genere la desafiliación de la FIFA, mientras que el 19 por ciento acepta la reelección de Burga (7).

Burga, que lleva cinco años en el cargo, es criticado por la mayoría de los aficionados por una gestión en la que el seleccionado peruano ha obtenido pésimos resultados en torneos internacionales (8).

“Es lamentable lo que sucedió en Ecuador. Si bien el tema dirigencial es distinto al deportivo (9), tenemos que criticar la forma improvisada en la que trabaja la FPF y eso trae como consecuencia los malos resultados”, afirmó Woodman (10).

“Si Burga sigue manejando la federación a su manera, seguiremos en el mismo caudal de decepciones”, agregó.

Perú no clasifica a un Mundial desde España 1982 y ha vivido un largo período de derrotas que lo han mantenido entre los equipos más débiles de Sudamérica.

En la actualidad, Perú ocupa el penúltimo lugar de la eliminatoria sudamericana, con dos puntos en cuatro partidos (11).

(tras leer las NOTAS…)

Esto es lo que vengo defendiendo desde hace tiempo contrariamente a la opinión popular alentada consciente o inconscientemente desde los medios de comunicación.

¿Se entiende ahora por qué he criticado siempre a quienes en España insinuaron en su día la intervención de la Ministro para apartar del cargo al seleccionador nacional de la RFEF? Los buenos resultados cosechados ahora por el equipo que ese señor dirige tal vez ayuden a entender la barbaridad que llegó a proponerse desde algunos sectores acalorados y confundidos en demasía.

Es importante, en la información —y opinión— que se ofrece, diferenciar entre la gestión administrativa de una entidad federativa y sus resultados deportivos para que el pueblo no confunda los conceptos, ya que al poco se cierra el círculo y son los propios medios de comunicación y hasta los representantes del pueblo quienes terminan confundidos y confundiendo al pueblo, llegando a sostener que un equipo de fútbol representa al país.

El deporte en cualquiera de sus esferas es un juego —por mucho dinero y pasión que pongamos en ello—, y cuando uno juega sólo pueden ocurrir dos cosas: que gane o que no gane.

23 de noviembre de 2007