«Walter Viru, la oscura sombra del dopaje». Ya tenemos nuevo chivo expiatorio para enviar a la hoguera de la moderna inquisición dopera. Aun habiéndose formado en Valencia ya se le repudia como peruano. Se le criminalizará, se le satanizará, e incluso hasta pueden encarcelarle. Mientras, los fantasmas seguirán sueltos.