Taxonomía (grosso modo) del ciclista (3/3)
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reflexiones | deporte aficionado | prevencion | sociedad
((Viene de la semana anterior…))
LUEGO ESTÁ el cicloturista, el más sano de todos cuantos circulan por las carreteras a lomos de una bicicleta. Ahí les vemos con sus alforjas delanteras, sus alforjas traseras, su mochila a la espalda, su mochila al pecho… a veces con una riñonera ventral (que digo yo que entonces no será riñonera sino “tripera”) y también bultos en los portaequipajes delantero y trasero de su máquina. Y raro es no ver a uno de estos cicloturistas con banderines y pegatinas varias.
Lo que nunca he visto es a uno de estos tragamillas partiendo de parado. Debe de ser todo un espectáculo. ¿Arrancarán como hago yo con mi furgoneta, que aparco siempre en lo alto de una cuesta? ¿O tendrán la paciencia de intentarlo cinco, siete, once veces, antes de coger bolida?
Es de justicia decir que ellos sí utilizan las vías públicas para su cometido original, cual es trasladarse de una población a otra, y que cumplen con las normas de tráfico. Éstos sí que se paran en las retenciones por obras. Pero, ¡menuda judiada tener que volver a echar a rodar!, ¿eh?
Y ahí les dejamos, con su constante y rítmico y cabeceante y acompasado y lento y cansino pedaleo. Y ahora que lo pienso… tampoco he visto a ninguno de estos llegar a ninguna parte. ¿Cómo paran? Tampoco ha de ser tarea fácil.
Nada tiene que ver este cicloturista viajero con las rutas del calendario cicloturista deportivo español. Antiguamente existía algo que se llamaba reagrupamiento. Esto hoy en día está mal visto y ahora todo son carreras al uso —de esas de tonto el último y premio suculento para el primero— en las que toman parte desde el veterano ex-competidor a esos que aspiraban a todo sobre las dos ruedas y que nunca llegaron a nada pero que siguen manteniendo la forma física… Por cierto, ¿hacen controles antidopaje a estos volatrenes?
También está el ciclista juanpuñetero… Pero de éste les habla el maestro de bitácoras Juan Puñetas en el enlace propuesto. Aunque me asalta una duda… ¿Podrá llamarse bicicleta a eso en lo que se sube mi amigo Puñetas?
He dejado para el final al ciclista urbano, quien también utiliza la bicicleta como medio de transporte personal. Algunos lo hacen porque están concienciados con el “mierdo ambiente”. Otros lo hacen porque se han visto obligados a concienciarse con su bolsillo —¡al precio que va la gasolina alcanzará al azafrán!
Por regla general, porque depravados haylos en todos los gremios, el ciclista urbano circula a una velocidad tal que permite que el conductor le vea y se anticipe a sus posible errores y a su inevitable oscilación, y señala las maniobras con la antelación suficiente, y si tiene que echar el pie a tierra no le importará un ápice el descenso que en su media cronometrada le supondrá el parón.
Sí, amigo ciclista, aunque te cueste creerlo el conductor no es un enemigo que tienes en la carretera, porque el conductor no compite contra ti para llegar antes a ningún sitio. Además, buena le ha caído al pobrecito conductor que atropelle a uno que vaya sobre dos ruedas, pues se concede siempre al ciclista, el indefenso ciclista, el beneficio de la duda. ¡Ya lo decía Perico!: el ciclista puede ir hablando por teléfono porque siempre es víctima. ¡Hay que joderse…!
Un recuerdo entrañable desde estas líneas para esos abueletes —ciclistas interurbanos—que aún circulan por esos pueblos de la España oscura con su bicicleta de piñón fijo. Como a estas alturas no vamos a conseguir que se pongan casco, a ver si alguien inventa boinas de poliestireno expandido o kevlar a fin de que vayan más protegidos, ¡aunque sea renunciando por completo a la aerodinámica!
Y esto es to…, y esto es to… y esto es to…do amigos.
Nota: para los de la LOGSE, una bicicleta de piñón fijo es aquella en la que los pedales no pueden dejan de girar mientras esté rodando… ¡porque el piñón está fijo!
4 de febrero de 2010
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(Jean Dolent)
















Me alegro que tengas buen concepto de los ciclistas que vamos a algún sitio con nuestras alforjas. Aunque todo el mundo mete la pata de vez en cuando y en todos lados hay idiotas.
La parte crítica quedó en las dos entregas anteriores. Aquí he tratado de hacer una parte más humorística, un remedo de esos monólogos al estilo “stand up” que tanto gustan.
Lo cierto es que el cicloturista y el ciclista urbano utilizan las vías públicas para transitar por ellas, y respetan las normas de tráfico. Es de admirar la carga que lleváis… o más bien que sois capaces de transportar.
A fe que no debe ser tarea fácil ni cómoda. Esa vida bohemia, ese rodar con sol o con lluvia, esa tranquilidad que emana de quien va a algún sitio disfrutando del camino, cosa que no hacemos los demás…
No tenéis nada que ver quienes utilizáis la bicicleta como medio de transporte con quienes la utilizan al modo deportivo o acrobático para el lucimiento personal.
En cuanto a lo de meter la pata, todo el mundo nos equivocamos, y eso nos hace ser mejores personas.
Un saludo.
Muy bueno el text! Hay ciclistas de todas las edades, contexturas físicas, etc, etc… y siempre usan la bicicleta para transportarse: no contaminan ni molestan (la mayoría) Otros son más audaces!
Unos usan la bicicleta como medio de transporte y otros la usan como medio de competición deportiva. La cuestión es para qué se hicieron y se siguen haciendo las carreteras: ¿Para transitar o para competir? Mi propuesta es que se utilicen para aquello para lo que se hicieron, pues han sido pagadas con dinero público y no para que se lucren empresas como las que organizan las carreras ciclistas o los medios de comunicación o los patrocinadores, que pagan a cambio de minutaje en pantallas y centímetros cuadrados en primeras planas.
Aquí el ciclista juanpuñetero, je, je. Veo que tienes dudas de llamar bicicleta a la estática. Pues te las voy a quitar. Como todas las bicicletas, tiene pedales, sillín y manillar. Sí, falta un pequeño detalle sin importancia, las ruedas, pero como la estática no se desplaza no las necesita. Pese a lo cual hace tantos o más kilómetros que las de rueda porque lo bueno de las bicicletas es que que funcionan con la energía humana (nada de gasolina, gasoil o biodiesel), de modo que quien hace los kilómetros, suda y pasa las de Caín son los que van montados en ella. Cierto que el que sube una cuesta lo tiene crudo pero la estática (modosita y tímida ella) tiene unos botones o palancas que hacen que tú la pongas en cuesta o que tiemble como un flan.
Desengañate, Aguja. La estática es una bicicleta como sus hermanas con ruedas porque aquí lo importante no es el instrumento sino el señor o señora, joven o abuelo que va encima de ella. Esa es la benéfica virtud de la modesta bici, que da todo el protagonismo a su montador.
Sólo hay un pero. Como no se mueve del sitio (lo que no quiere decir que no “se mueva”, pues basta mirar a su cuentakilométros y a la cara del montador, toda sudorosa) no se ve paisaje, ni urbano ni campero. No se ven pueblos, no se sube a una montaña ni se baja hacia el mar con ella. Pero, ¿para qué está la imaginación del sufrido montador? ¿Para qué está el radiocasete, fiel compañero de la estática? Es más, uno puede montar la estática mirando hacia la pequeña pantalla. Coloca uno un video de los Pirineos, del Camino de Santiago o de la Ruta de los Pueblos blancos, y montado orgullosamente en su estática, frente a esos paisajes, uno se imagina estar en medio de ellos con la ventaja estética de verlos y olerlos (añadir al sainete algunas hierbas olorosas que venden en las herboristerías) y ninguno de los inconvenientes de hacer la ruta in situ.
Igual que hay nadadores buenísimos de piscina que son incapaces de nadar en el mar, también hay fabulosos ciclistas de estática a los que aterra montar en bici de ruedas por esos mundos de dios, tan peligrosos para el ciclista.
Otra cosilla sin importancia, para terminar. NO SÉ MONTAR EN BICI DE RUEDAS. ¿Comprendes ahora mi pasión por la estática?
Humm… Puñetas y sus puñetadas… Humm…
Resulta que según la RAE y su Diccionario el Puñetas no tiene razón. La bicicleta ha de trasladarte de un lugar a otro (puesto que es un vehículo) y tiene ruedas y cadena (si no sería un biciclo).
Peeeero… Parece que el Puñetas tiene influencias en la RAE (éste va para académico, y ocupará el sillón “entre cochetes”, que lo mismo es que no pude decir nada en ninguna sesión sesuda…).
Decía que el Puñetas tiene influencias en la RAE y ha conseguido que la nueva próxima edición de su Diccionario sí incluya la bicicleta estática.
Así se hace el mundo, a través de las influencias, y ahora la bici estática del Puñetas ya no tendrá complejo y será toda una bicicleta (aunque habrá que esperar a la aprobación de la nueva próxima edición).