Comienzan las obras del nuevo San Mamés. Acude el bestiario completo de personalidades políticas —los jugadores no cuentan…— y el representante de los que ponen la pasta. Visten de etiqueta salvo un tipo que aparece junto a ellos en chanclas, con pantalones abombachados… ¡Jo!, esto sí es irreverencia (foto ampliada).
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(Goethe)



















