Final de copa, principio de pagar

Actualizado el 18.05.2013 a las 21:18 h.
—El viernes es la final de la copa de España de fútbol.
—Querrás decir de la copa del rey.
—Sería del rey si la pagara él, pero es que la pagamos entre todos. Y nos sale cara.
—¿Qué quieres decir?
—Pues que designarán el partido como de alto riesgo y asignarán un montón de policía para que los cabestros no se desmanden y todo ese monto de horas extras y gastos extras lo pagamos entre todos.
—¡Hombre! No querrás que lo pague el rey.
—Debería… Si le da publicidad a él…
—¿Y los premios del príncipe de Asturias?
—Por supuesto. También, también, ya que les sirve a los Borbones para promocionar el chollo que se han montado en España.
—Pero lo del fútbol es normal que lo pague el Estado.
—¿Y eso por qué?
—Bueno… pues porque a todo el mundo le gusta el fútbol…
—A todo el mundo no. Te apuesto a que hay más gente despreocupada del partido que siguiéndolo por la radio, la tele o la Internet.
—Es posible… Pero es que el fútbol mueve pasiones.
—Lo que mueve el fútbol son cerrilidades. Se trata de gente fanática encerrada en un estadio. Gente en apariencia normal que se vuelve tarumba y que amparada en la muchedumbre destroza lo que no es suyo. Unos porque pierden y otros porque ganan.
—No será para tanto.
—Lo es… y lo sabes. Es la prueba de que no se trata de un encuentro deportivo, sino de una disculpa para ser cafre. Pero esta incultura es lo que el fútbol promueve… porque les han dejado hacer. Así que a quien pillen destrozando, que pague… así se arruine de por vida. Otros aprenderían en barbas ajenas.
—Eres un poco intransigente, ¿no te parece?
—Me parece que en este país se es un mucho blando. Que pague quien rompa, y que pague quien se lucre.
—¿Qué quieres decir?
—Pues que ya que la federación y las sociedades anónimas cuyos equipos profesionales se enfrentan van a ganar un potosí en entradas, publicidad, retransmisiones y derechos varios, no veo bien que los gastos y los cascos rotos los pague el erario público. En una sociedad avanzada no ocurre esto.
—Bueno, acabáramos… Pero si ya sabes que España no es una sociedad avanzada.
Actualización
Esto del deporte se repite como el ajo, por eso es previsible hacer posts como éste.

Ciclistas, derechos, ruina y muerte

Ha muerto un buen atleta y a tenor de las reacciones de sus convecinos se puede colegir que no era un mal tipo. Aunque sabemos que las mezquindades abundan en los pueblos (pueblo pequeño, infierno grande, aseguran muchos), hay que decir que en el País Vasco las vilezas entre vecinos no son la tónica habitual, aun habiendo de todo sobre esos verdes valles.

Lo obvio es lamentar la muerte de una persona que circulaba en bicicleta por la carretera. Ha muerto atropellado por un vehículo, o por su conductor para dejarnos de eufemismos. Pero existe otra visión que unos cuantos se niegan a aceptar.

Las vías urbanas no se concibieron para la práctica deportiva, y han de cerrarse al tráfico rodado para tal fin. Estos esforzados ciclistas quieren entrenar y practican en las vías públicas. Pero no se puede transitar por una vía pública haciendo carreras, ya sea en grupo, en dúos o en solitario contra el reloj.

Hace un siglo existían carreras automovilísticas por carreteras abiertas al tráfico. Pruebas que atravesaban países, tal que de París a Niza o a Burdeos para volver a todo gas. Estas pruebas automovilísticas en las vías interurbanas fueron prohibidas porque causaban mortandad de peatones o/y espectadores.

No se encoja de hombros mi ocasional lector… Hoy en día siguen concertándose pruebas automovilísticas de velocidad totalmente legales (aunque inmorales) con carreteras abiertas al tránsito y siguen muriendo niños y ancianos atropellados por los pilotos. Hasta hace bien poco tiempo ha existido una muy famosa carrera de autos en África que ahora se ha trasladado al continente sudamericano. Morían negritos y ahora mueren panchitos, ya… En Europa no se les ocurre, ¿eh?

Está prohibido realizar pruebas deportivas de velocidad en vías públicas sin la pertinente autorización, pero… ¿qué otra cosa está haciendo un hombre o un colectivo que se entrena en carreteras abiertas al tráfico?

Un tipo tumbado sobre su bicicleta para adoptar una postura aerodinámica en un día nublado o un día de sol, un ciclista sin reflectantes que avanza a una velocidad excesiva para la máquina de que dispone, más concentrado en los latidos que siente tras las orejas o en que no le llega suficiente cantidad de oxígeno a los pulmones que pendiente del tráfico que le rodea, se convierte en una línea sobre un gris asfalto que salpica agua o despide calor, y supone una trampa para él y para los conductores que, si los matan o los dejan paralíticos, verán su vida arruinada… La de ambos… Y la de sus respectivas familias.

Cambios de ritmo y esprines, abanicos y relevos… Todavía no he visto un ciclista que entrenando en la vía pública señalice con su brazo un giro o cambio de carril. La prisa o la velocidad les devora, el afán por no parar, por marcarse un buen tiempo. Circular con un constante déficit de oxígeno impide tomar buenas decisiones. Corre que libras. Estás entrenando y tienes derecho.

La culpa… en este caso de la presión social ejercida por un colectivo sordo a la razón y ciego a la evidencia, y también de unos políticos complacientes que no se atreven a prohibir los entrenamientos en las vías públicas.

Permítanme una pregunta… ¿Cuántos cicloturistas mueren atropellados al cabo del año, al cabo de un lustro? Compárenlos con los ciclistas muertos con maillot y culote, con pulsómetro y cronómetro. Les dejo unas reflexiones que en su día escribí en el viejo blog.

La torpeza del torpe

Uno de los temas recurrentes en el viejo blog ha sido la carencia de educación, cultura, crédito o conocimientos sociales de las grandes estrellitas del deporte mundial. Desde su aura de campeones son presentados como ejemplos a imitar, pero lo cierto es que lejos de las canchas de juego o las pistas de velocidad son gente de lo más corriente y mediocre.

El tenista David Ferrer acaba de meter la gamba de forma irreversible. Ha publicitado de forma encubierta una marca concreta de terminal móvil desde otro (el suyo) de una empresa rival. Hasta que alguno se ha dado cuenta del doble timo (publicidad viral y fraude en su información): siempre hay gente confiada que cree todo lo que lee por Internet y lo que se publica en los periódicos.

La publicidad encubierta, engañosa, falsa, presentaba un texto ya de por sí sospechoso al repetir innecesariamente la marca y modelo del aparato anunciado. Pensemos que en Twitter lo que escasean son los espacios para insertar caracteres, por lo que se tiende a utilizar los pronombres para referirse a un objeto o persona ya citado.

La torpeza del Ferrer se extiende también a la ortografía. Se come una tilde en el pronombre «qué» inicial de su tweet, lo que podría ser disculpable habida cuenta de la inmediated de la información tweetera y de que hay que invertir un lapso de tiempo en buscar los signos acentuados, pero a continuación acentúa la «e» de la palabra «contento», lo que a cualquier colegial le supondría sin duda un punto menos en un examen.

En fin, otro torpe que la masa borreguna seguirá y tenderá a imitar: 368.000 seguidores nos dicen que tiene este millonario en la red social.

Sin norte y sin compás

Este articulete se va a escribir sólo. Ya lo verán. Voy a ir enlazando una serie de noticias. Los más perezosos no tienen más que leer los titulares, aunque los subtítulos tampoco son dignos de ser desperdiciados. Todas las noticias provienen de El Correo y son bien frescas. Vamos allá, sin más prolegómenos ni antecedentes:

  1. La Diputación de Bizkaia concede una ayuda de 5,2 millones al Bilbao Basket
    El Gobierno foral le da 1,5 millones en mano y con los 3,7 restantes salda la deuda del club con la Hacienda foral.
  2. José Luis Bilbao asegura que la ayuda saldrá del superávit de 19,9 millones de la Diputación
    El diputado general justifica la ayuda asegurando que sin el club no habría partido de la NBA ni Estados Unidos jugaría en Bilbao en el Mundial de 2014.
  3. El PSE ve un «escándalo» que Bilbao entregue parte del superávit foral a un club privado
    Califica la decisión de «falta de ética» y pide que el diputado general explique «las razones que le han llevado a usar los dineros de todos los vizcaínos como si fueran los de su bolsillo».
  4. Bildu tacha de «indignante» que se aporte dinero público al Bilbao Basket
    «Es inaceptable que no haya dinero para todos los servicios sociales, mientras se otorga dinero de todos a un club privado cuya gestión económica no ha sido ni correcta ni transparente», indica Joseba Gezuraga.
  5. Hiru pide a la Diputación que perdone las deudas a los camioneros como al Bilbao Basket
    El sindicato de transportistas autónomos vascos alega que su sector también se encuentra al borde de la desaparición y lleva el nombre de Bizkaia «por todo el mundo».
  6. La Diputación destina 1,9 millones para los ayuntamientos vizcaínos en peor situación
    El objetivo es que los consistorios puedan afrontar la devolución de los fondos forales de financiación municipal Udalkutxa correspondientes a los cuatro últimos años.
  7. Patxi López, tras la ayuda al Bilbao Basket: «¿cómo vamos a pedir a las empresas que paguen?»
    El líder del PSE cree que «no es aceptable» que mientras se defienden recortes en los servicios públicos, el diputado general, José Luis Bilbao, utilice la fiscalidad de Bizkaia como si fuera algo suyo».

Tan sólo quiero añadir que no me cabe duda alguna de que tanto PSE como Bildu hubieran cometido el mismo atropello de estar en el desGobierno autonómico. El López mejor hubiera aprovechado sus días de lehendakari para gestionar con más acierto el dinero público. No lo hizo, pues no aprobó la reválida, y los votantes le han echado. Mucho «escándalo» y mucha «indignación», pero nadie hará nada. Son como aquellos fariseos que se daban golpes en el pecho cuando acudían al templo… Al tiempo, que tiemblo.

Dando caña y afilando la guadaña

Y voy lanzado, que hace tiempo que no escribo en este blog. Tres días seguidos, cuatro entradas en esta semana. Tengo por aquí guardado un corte que puede resultar interesante a quien, como un servidor, observe el deporte como espejo de la sociedad en que flota cual aceite sobre el agua.

Vaya un vídeo del bendito yutub de hace casi un año. Toni Cantó se dirige al presidente del CSD tras la intervención de éste. No hace falta saber qué dijo el Cardenal (que ya tiene bemoles dirigir el deporte nacional y apellidarse —casi— hematoma). El debate es ya manido, sobado, ajado. Pero viene a colación de un artículo que subiré en un par de días, cuando amaine la tormenta que azota Bilbao y que tiene como vórtice un club de baloncesto local.

A Toni Cantó, que habla como un libro abierto, aunque en alguna ocasión ha patinado, igual que todo buen escribano echa un borrón, le ha faltado preguntarle al «Moratón» por qué el CSD se inmiscuye en los asuntos de una liga privada que se tilda a sí misma como profesional. Si son profesionales, y puesto que cobran por ello, que paguen sin demora a las arcas públicas. No se le ocurre a la Secretaría de Estado de Energía, un suponer, mediar en el conflicto entre una hidroeléctrica y sus trabajadores, ni a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones absolver o legislar para que una telefónica pague sus impuestos cuando le dé la gana. No entiendo por qué a la Secretaría de Estado para el Deporte se le ocurre y le permiten sentarse con los clubes profesionales de fútbol, con la Liga de Fútbol Profesional y con la RFEF para mediar en una huelga futbolera o en las deudas acumuladas

¿Que quién es este hombre? Pues es paisano de un servidor, aunque más jovencito. Por tanto desde El espectador se le va a exigir mayor seriedad, compromiso y acierto. Al Lissavetzky, de triste recuerdo para el deporte español, le dimos caña. El efímero e insuficiente sustituto que nos legó (Albert Soler) se salvó por la desidia que embargó al irreverente que escribe en este blog. Y apuesto a que el actual secretario de estado para el deporte, por muy versado en derecho deportivo que esté, meterá la pata en numerosas ocasiones por servir al dictado a unas siglas políticas. Hará lo que le digan. Ya se sabe: si piensas, no milites.